Como argentinos somos expertos en quejarnos. Y cuando se trata de temas de derechos de los consumidores, siempre tenemos una anécdota para contar. Somos muchos los consumidores que nos sentimos estafados, literalmente estafados por empresas que nos venden productos sin garantía y nos venden servicios que no se cumplen. El aumento de la digitalización en el proceso de compra, hizo crecer exponencialmente los reclamos, ya que ya casi no hay 0800 donde llamar, mas allá de algun mail o contact center. Clarín hoy publica una nota donde expone que los consumidores no se sienten protegidos por el Estado. Es verdad pero también es cierto que nos quejamos donde no corresponde. En un bar, en el club, en una pizza con amigos, pero el Gobierno no se entera por nosotros. Por eso te animo a que nos quejemos donde corresponde.
Consumidores enojados: 6 de cada 10 afirman que no se respetan sus derechos
Pero por mas que los datos muestren un gran descontento en los consumidores por serios y reiterados incumplimientos a sus derechos, en especial a los referidos a cómo las empresas deberían tratarlos, atenderlos y gestionar sus reclamo, como lo explica la Jueza Nacional en lo Civil Paula Andrea Castro, creo que nos quejamos mal o en los lugares donde no corresponde.
Desde mediados del año 2015 funciona «Consumo Protegido» una instancia prejudicial impulsada por el gobierno anterior y ratificada por éste gobierno a mediados del año 2016 al ratificar la continuidad del Dr. Leonardo Lepiscopo como Director de la Dirección Jurídica de Defensa de Consumidor, dependiente de la Dirección Nacional.
En mi experiencia como Conciliador de Consumo, puedo asegurarles que en un 50% de los casos que llegan a mi consultora, se resuelven favorablemente hacia el consumidor, por reclamar en ésta instancia conciliatoria. Debo reconocer que no siempre se satisface el 100% de la petición, pero las empresas responden con la cosa dañada, el servicio no entregado o el cobro indebido de importes reclamados.
Si bien puedo firmar al pie de la nota de Martin Grosz creo que necesitamos comenzar a quejarnos menos y a reclamar mas nuestros derechos donde corresponde. Deberían funcionar los 0810 de las empresas, deberían respondernos los call centers, pero la realidad es clara, las empresas no gestionan los reclamos como corresponde.
Por eso, mi consejo es no te quejes en un café, ni llames al 0810, si vivís en Buenos Buenos Aires y la empresa que te brindó un mal servicio o te vendió un producto que no funciona tiene domicilio legal en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como lo establece la Ley 26.993, mira éste video…
Estimado Maximiliano, entiendo y comprendo su punto de vista. Es totalmente cierto los honorarios impagos de los cierre sin acuerdo o por incomparecencia. También es cierto, que nuestra capacitación como Conciliadores de Consumo, no fue óptima, pero debo reconocer que en un gran porcentaje de casos, he visto y firmado acuerdos conciliatorios, donde ambas partes se ponían de acuerdo. Toda herramienta del estado en proteger a los consumidores es válida, claro que ahora deben pulir el sistema, ya que están los C.G.P y nosotros los conciliadores resolviendo casos similares. Por último, creo que la función del conciliador es algo mas que un asesor de consumidor, sino un conductor de un procedimiento donde modera, contiene e intentan que los consumidores resuelvan sus problemas, mientras que las empresas gestionen con eficacia sus deficiencias en el servicio o la atención.-